6.10.11

Abstracto mundo

Ni la luna ahora es tan clara y redonda, ni las estrellas iluminan tanto ni las fugaces conceden deseos, son solo ilusiones, ni la vida es tan corta ni tan poco se nos hace tan larga, ni todo me importa nada ni nada me importa todo, ni mi vida es en blanco y negro que es multicolor, ni siento que me voy ni tampoco que vengo, ni soy tan linda como crees ni tan mala como me conoces.
Que las historias son contadas cuando son pasajeras, cuando son verdad son vividas, los sueños se pasean por cabezas dormidas y la realidad por aquellas despiertas y contemplativas, los pasajeros de un tren son solo transeúntes que van y vienen como aquellos amores de madrugada, que se ven una vez y después se olvidan.
Sentir como el sol te quema es solo privilegios de muy pocos, aquellos que viven tras su oscuridad nunca conocen esa sensación, que la sonrisa más bonita no es la que intentas fingir sino aquella que sale sin que te des cuenta y las carcajadas son mejores si son de oreja a oreja, y la amistad cuando es mirada por un cristal es transparente y limpia, cuando es mirada tras un velo es tupida y sin sentido.
Si me besas y no siento no esperes más, pero si siento rana pegajosa seguro que te conviertes en príncipe, aunque ni los príncipes existen, ni cenicienta regreso a su casa a las doce, cenicienta cual niña rebelde mintió a sus padres  y dejó escrita dicha historia que es contada, mentirosa y ruin para que niñas preciosas y mimadas la creyeran.  Si duermo profundamente dedícate a contemplarme, callada seré más bonita, no intentes despertarme con un beso, si lo haces caes, porque ni soy tan sencilla ni tan complicada, ni tan divina ni tan humana. Y ni tu eres tú ni yo soy yo,  ni la vida siempre es color de rosa ni tan negra como la pintan, ni mis días son plenos ni los tuyos tan fantásticos.

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