Cuenta atrás, sólo quedan horas. Tan poco tiempo para
analizar 365 días...
Uno de los mejores años y de los que más he podido aprender.
Este año nos ha quitado y nos ha dado tanto.
Tengo que agradecer tantas cosas a este año. El simple hecho
de abrir mi armario y ver esas camisas colgadas desde la azul, la roja, la
verde y la celeste y una pañoleta en el mismo lugar con la que he empezado a
crear nuevos recuerdos, nuevos momentos, nuevas amistades y a conocer a nuevas
personas. Mirar hacia al lado y ver otra en la que se camuflan millones de años
unidos y que ahora me sirve para recordar todos los que en ella están acumulados.
Este año me ha dado la oportunidad de crecer como persona y
de crecer como mujer. Me ha enseñado que los momentos más bonitos son los que
compartes con las personas que quieres, y que tener cerca a los tuyos es lo mejor
que te puede pasar. Tengo que agradecer a Dios que un año mas ellos se sientan
a la mesa para despedir un año más, que sean muchos más.
Que las amistades cambian, pero que siempre tus verdaderos
amigos a pesar de las circunstancias de una manera o de otra estarán cerca de
ti, apoyándote y dándote los mejores momentos. Que la amistad no es cuestión de
lo cerca físicamente que este una persona, sino de lo cerca que esta detrás de
una simple llamada o de un simple te necesito.
Y que indiscutiblemente querer encontrar las cosas a la
fuerzas haces que se pierdan. Que la vida se construye de paciencia y de
peldaños minúsculos hacia nuestros sueños, y que los esfuerzos por cosas que
queremos merecen la pena.
En definitiva, cierro un maravilloso 2012 que comenzó no tan
bien y que termina de maravilla y deseando comenzar un 2013 lleno de ilusiones,
ganas, emociones y rodeado de familiares y amigos.